El error más caro es improvisar
Muchos negocios encargan piezas sueltas: hoy un volante, la semana próxima una publicación, el mes siguiente un letrero. Cada una la hace una persona distinta, con criterios distintos. El resultado es un negocio que parece varios negocios. Diseñar con un sistema definido cuesta lo mismo y produce un efecto acumulativo: cada pieza refuerza a la anterior en lugar de contradecirla.